Huerta Montelírio.

Nuestra Huerta se encuentra dentro de este término municipal deCarmona, en la campiña de Los Alcores.

Los Alcores (plural de «Alcor», que significa colina o collado) constituyen una elevación en forma de meseta inclinada de poca altura que se levanta en medio de la Depresión del Guadalquivir, en la provincia de Sevilla y a muy pocos kilómetros al este de la capital. 

Usualmente y de manera extraoficial se toma a Los Alcores como una comarca, aunque esto atendiendo sobre todo a aspectos paisajísticos más que a criterios territoriales, socioeconómicos o demográficos. De hecho, los términos municipales de aquellas localidades que se sitúan sobre Los Alcores (CarmonaEl Viso del Alcor, y Mairena del Alcor ) abarcan también a su vez a otras unidades paisajísticas o geológicas de naturaleza y características diferentes, como la Campiña de Sevilla, la vega del Guadaíra, la vega del Corbones o la vega del Guadalquivir. De igual modo, los municipios de Los Alcores pertenecen administrativamente a dos comarcas oficiales distintas; Alcalá de Guadaíra está en la Comarca Metropolitana de Sevilla, y Mairena, El Viso del Alcor y Carmona en la llamada Campiña de Carmona.

La vegetación natural de Los Alcores, de encinas, acebuches y matorrales, ha sido sustituida, de una parte, por cultivos de cítricos, de olivar y de labor intensiva, y de otra por pastizales para la alimentación de la cabaña ganadera.

Las distintas capas geológicas que componen Los Alcores constituyen una importante fuente de materias primas. En la base de esta formación se encuentran margas azules y grises que se han utilizado tradicionalmente en alfarería.

En la superficie, afloran las calcoarenitas que determinan la configuración física y estructural de esta región; son calizas detríticas que se presentan como un conglomerado de restos fósiles muy fragmentados unidos con cemento calcáreo. La porosidad de esta roca permite la filtración de las aguas creando un manto freático importante cuya profundidad y espesor varían según las zonas. Las calcoarenitas se han explotado siempre como canteras para materiales de construcción, tanto piedra como la tierra denominada albero.